Google
 

Acerca de la muerte (atemos algunos cabos)

Suele pasar que uno se pregunte ¿Para qué estoy aca? ¿Cuál es el objetivo de mi vida? ¿De la vida de los seres humanos? ¿Cuál es el fin de mi estadia en la tierra? Y generalmente o no se quiere realmente saber la respuesta o se conforma con pensar que no existe una respuesta. No pienso tratar de resolver esas incognitas porque sería demasiado prematuro. Sin embargo varias veces me he preguntado cuestiones similares a estas y llegue a conformarme con mis hipótesis. Creo que cada uno está donde está por alguna razón distinta a la de todos los demás o por ninguna razón. "El objetivo de la vida" es una noción inherente a cada persona, algunas piensan que su vida no tiene un objetivo, una meta; otras se proponen metas alcanzables sucesivas; otras se proponen algo que saben que nunca van a alcanzar (de esta manera tienen escusa para seguir viviendo, aunque ni siquiera intenten acercarse a su objetivo); otras una meta que pueden alcanzar pero no tratan hasta que se acerca el fin. El objetivo de la vida de los seres humanos (si es que se puede calificar como objetivo) pienso que no varia demasiado del resto de los seres vivos. Ahora: ¿Cuál es el fin de mi estadia sobre la tierra? La muerte. El fin de la existencia, no un proceso, sino un estado. Lo único en que todos los seres humanos (y los seres vivos) tenemos en común (además de nacer) es morir. La muerte (o más bien el deseo de trascenderla) es una de las principales musas (por no decir motivos) por la que los seres humanos (y otros seres vivos pero en una medida más acotada) hacen o realizan la mayoría de sus acciones. ¿De que manera trascender la muerte? Se trasciende a través de los rastros, de las huellas de nuestra vida. "Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro". Claras huellas de nuestra vida que no se borran fácilmente. La historia de la humanidad es el constante intento de trascender la muerte.

El Mate

Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón. Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: ¿Dulce o amargo? El otro responde: -Como tomes vos. Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie. Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es porque ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solos. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones. El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores... Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena, la charla, no el mate. Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y viceversa. Es la sinceridad para decir: basta, cambiá la yerba! Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo. Es el cariño para preguntar, estúpidamente, ¿está caliente,no? Es la modestia de quien ceba el mejor mate. Es la generosidad de dar hasta el final. Es la hospitalidad de la invitación. Es la justicia de uno por uno. Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día. Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir. Ahora vos sabes, un mate no es sólo un mate...

© Copyright 2001 - 2004. Radio Mitre. Todos los derechos reservados.

Propiedades del Mate (wikipedia)

El mate es un excelente tónico y depurativo, lo segundo por su carácter diurético. Su capacidad diurética explica una "paradoja" de la "dieta gaucha" hasta inicios del siglo XX: hasta entonces los habitantes de las zonas rurales del Cono Sur solían tener una dieta hiperproteínica sin aparente contrabalanceo, lo cual hubiera provocado –en el más benigno de los casos– una elevadísima concentración de urea que se reflejaría rápidamente en afecciones imposibilitantes como la gota. Sin embargo, la diuresis que se lograba por la elevada ingesta de mate contrapesaba los excesos de una dieta hiperproteica. El mate, por otra parte, posee excelentes antioxidantes. Según las conclusiones de un estudio llevado a cabo en Estados Unidos, el consumo de mate puede reducir el colesterol LDL o colesterol "malo", a la vez que promueve el aumento de colesterol HDL o colesterol "bueno". La investigación afirma que el mate tiene propiedades que inducen la actividad de importantes enzimas antioxidantes en el organismo; una de las más importantes es la paraoxonasa-1, que ayuda a retirar el colesterol malo y tiene efectos cardioprotectores [3] . También aporta el mate (especialmente si es bebido mediante el "cebado" con bombilla) elevados niveles de xantinas y hasta doce beneficiosos polifenoles entre los cuales se destacan el ácido clorogénico y la quercitina.
Otra característica (actualmente casi anecdótica) fue bastante fortuita: los combatientes criollos o gauchos durante la Guerra de la Independencia obtenían la mayor parte de su agua a través de la ingesta de infusiones y decoctos de mate, de este modo el agua era purificada de gran parte de las bacterias y posibles parásitos; los europeos (españoles y mercenarios) que solían considerar al mate como algo "bárbaro" o "primitivo" bebían las aguas sin el necesario caldeado, por lo cual contraían con frecuencia parasitosis.
Por lo anterior se observa que el mate es una bebida beneficiosa sólo contraindicada en casos de personalidades muy ansiosas, padecientes de insomnio o de algunas disfunciones renales severas.
Como se ha observado recientemente con el café, el mate favorece a la atención y con ello a las actividades intelectuales. Resulta asimismo un buen antidepresivo; a diferencia del café bebido en exceso, no se han registrado fehacientemente casos de insomnio debidos al mate, esto puede deberse a que el mate se bebe bien diluido en agua y es consumido preferentemente a la mañana o hasta el mediodía; por otra parte la diuresis que provoca el mate elimina rápidamente los catabolitos de alcaloides como la mateína o cafeína al mismo tiempo que depura al organismo de toxinas.


No me pareció indicado explicar como cebar un buen mate, porque depende de cada uno, y el que ceba es el que mejor lo hace de los presentes o el que tiene más voluntad. Cada cual a su manera. Para mí (y creo que para muchos) es algo muy especial el mate, va más allá de consumir líquido. Es algo que si me falta realmente lo extrañaría mucho (tal vez sea un poco adictivo). De todos modos no se puede decir que es un vicio porque es muy beneficioso. Como antes cito cuando uno toma mate solo piensa, se abstrae, puede alejarse de la realidad para verla desde un mejor ángulo; y cuando toma mate acompañado se acerca a la otra persona. Por suerte nací en Argentina, y disfruto del mate.

Los abortos de la selección natural

La selección natural puede ser expresada como la siguiente ley general,tomada de la conclusión de El origen de las especies:
Existen organismos que se reproducen y la progenie hereda características de sus progenitores,existen variaciones de características si el medio ambiente no admite a todos los miembros de una población en crecimiento. Entonces aquellos miembros de la población con características menos adaptadas (según lo determine su medio ambiente) morirán con mayor probabilidad. Entonces aquellos miembros con características mejor adaptadas sobrevivirán más probablemente.

Darwin, El Origen de las especies.
Entonces, es posible que algunos organismos, aunque no estén bien adaptados ni tengan características más eficaces, puedan no solo sobrevivir, sino también dejar descendencia que probablemente herede estas características. Y siendo esto bastante aleatorio pueden llegar a generarse engendros como este:


La "enfermedad" llamada escritura

"La escritura es una especie de enfermedad contagiosa que los libros transmiten a quienes los frecuentan en exceso. Todos los lectores contumaces están expuestos a ese contagio, y en distinta medida todos lo sufren, aunque algunos lo desconozcan y otros, por prudencia o timidez, lo oculten. El lector químicamente puro no existe; en su interior hay siempre un escritor latente o agazapado que a veces se despierta de su letargo y se abalanza sobre parientes y amigos creando en la mayoría de los casos (hay admirables excepciones) situaciones de pánico o de desolación. Cuanto más temprano sea el contacto con los libros, más graves y duraderos serán las consecuencias de ese virus incubado en el texto que son,unas veces por fortuna y otras por desgracia,casi siempre incurables.Exagero poco; creo que Kafka hablaba de la literatura como lepra.
Sirva la anterior divagación para explicar por qué escribo.Comencé a leer de niño, y los síntomas del contagio se manifestaron precozmente con efectos que no dudo en calificar, apelando a un neologismo que ruego me disculpen, de cataestróficos: a los 12 años de edad ya había incurrido en décimas y sonetos cuyos principales causantes(no diré culpables) era Espronceda y Rubén Darío.Para empezar, la poesía ajena fue el estímulo primero y determinante de mi propia poesía. He citado muchas veces a una frase de Northrop Frye que considero oportuno volver a recordar: "Todo poema precede de otro poema." Yo nunca hubiese escrito poesía si previamente no hubiera leído poesía. Eso lo tengo claro. Pero las razones por las que sigo escribiendo o pretendiendo escribir poesía 60 años después de haber sufrido el contagio de la literatura son dudosas. Para justificar el acto en principio gratuito (y a veces oneroso: hay quienes pagan por publicar sus versos) de la escritura poética se suelen esgrimir muy diversos argumentos, alguno de los cuales yo mismo he utilizado: el deseo de penetrar la realidad, de conocer y de evaluar éticamente el mundo; la necesidad de expresarnos o de comunicarnos; la voluntad de "anclar en el río de Heráclito" y de salvar del efecto corrosivo del tiempo algunas cosas queridas; el goce de crear belleza pura.
Todas estas justificaciones pueden ser válidas, y algunas lo siguen siendo para mí. Pero pienso que, si a estas alturas de mi vida continuo escribiendo, es también por otra razón menos grandilocuente y un tanto pueril que casi me avergüenza confesar. Me temo que, aunque siempre sostengo lo contrario, estoy cayendo en la tentación de creer que el poeta, bueno o malo, que mi versos configuran -ese personaje ilusorio que habla en los poemas-, soy efectivamente yo, y que el acabamiento del poeta significaría mi propio acabamiento. Se trataría, en último extremo, de un deleznable caso de amor propio, de un problema de supervivencia planteado con un grave error de perspectiva, quizá justificable; pues algo o mucho de mí persiste en lo que escribo. Y, aunque no ignoro que los poetas, como los toreros, deben saber retirarse a tiempo; y que en la vida hay cosas más serias que la poesía y, concretamente, que mi poesía; y que "el arte es largo y además no importa"; si a pesar de ser consiente de todo eso sigo escribiendo es, en parte, porque me resisto a confinar en el pasado ese residuo de mí mismo, a desprenderme de ese yo que es otro, pero que ahora, cuando los dos estamos acercándonos a un final inevitable, noto que me hace muchísima compañía. "

Ángel González, Palabra sobre palabra.

La URI (Unicornio Rosa Invisible)


Los unicornios rosas invisibles son seres de gran energía espiritual. Lo sabemos porque son capaces de ser a la vez rosas e invisibles. Como todas las religiones, la religión del Unicornio Rosa Invisible se basa en la lógica tanto como en la fe. Tenemos fe en que los unicornios son rosas; y por la lógica sabemos que son invisibles, ya que no podemos verlos.


Nuestra Señora Unicornio es Rosada e Invisible
Ella prefiere la pizza de jamón y piña a la de pepperoni y champiñones. Se dice que la segunda sólo la comen los seguidores de la despreciable Ostra Morada (de la Perdición).
Los seguidores de la URI tienen más días santos que los de todas las religiones juntas, ya que cualquier día santo de cualquier religión es automáticamente un día santo de la URI. Los días santos son usados por los fieles para sembrar semillas de duda e incertidumbre en las mentes de los adictos de otras religiones. El día más santo del año es el primero de abril. Es el día en que Ella sugiere que encontremos a un loco religioso y le digamos: "Hay tanta evidencia para la existencia de tu(s) dios(es) como la hay para la Unicornio Rosa Invisible, ¿por qué no miras su página web? tal vez aprendas algo".
El 42 es un número importante para los seguidores de la URI. Es la respuesta a la pregunta "¿Cuál es el significado de la vida, del universo, y de todo?. Si unes los dígitos del año en que ella se reveló (1+9+9+4) obtienes 23. Si añades 4 (por Sus cascos), añades 2 (por Sus orejas), añades 1 (por Su cuerno), añades 1 (por Su cola) y luego añades 9 el resultado también es 42.
Algunos seguidores elegidos son bendecidos con visitas, que se muestran con señales en la ropa de la lavadora.
Ella mantiene su postura de que incrédulos no la vean escondiéndose:
¿Alguna vez se ha encontrado con un unicornio rosado invisible escondiéndose detrás de un árbol?
La respuesta es obvia: no.
Eso demuestra que no tiene por qué esconderse, ya que es invisible
Creemos en un unicornio, La Rosada, La Invisible. Creadora de la Incertidumbre, revelada a nosotros en el foro de usenet alt.atheist -Ella que rapta a los calcetines. Ella golpeará a aquellos que se burlan de Sus hermanos. Otros creen en tonterías, nosotros también nos uniremos al festín. Comeremos hasta hartarnos, sí, cada barriga se llenará de pizza de jamón y piña. Sus revelaciones nos muestran la insensatez de todas las religiones. Difundan Su Palabra.
"La idea detrás de esta tontería es recordar al teísta que su discurso va a ser observado por los ateos probablemente con la misma credibilidad y seriedad que el de los ateos predicando sobre la Unicornio Rosa Invisible…"

Fuente: Wikipedia

Refresquemonos la memoria

Dejo un link porque no tengo ganas de escribir algo que alguein ya escribió, leanlo. Esta escrito por mujeres para mujeres. Los hombres ni se gasten.

http://www.mujereshoy.com/secciones/674.shtml

Platica de mujeres:

-¿Por qué estas desayunando 3 barritas de cereal light y no una como todos los días?
-Porque hoy me toca

Yo soy el otro del otro

El ser humano tiende a relacionar las cosas en forma de binomios enfrentados. A través de este silogismo el mundo se divide en parejas opuestas (lindo-feo; bueno-malo; amigo-enemigo). Un paso más y este silogismo convierte al que lo piensa en alguien maniqueo (se convierte en alguien que cree que por ejemplo sólo hay personas buenas o malas, sin excepciones). Esta forma de pensar luego logra que uno divida a todas las personas del mundo en 2 grupos: yo y el otro.
Dependiendo de la circunstancia "el otro" variara. Por ejemplo, para los conquistadores de América el nativo era "el otro". Para un empleado "el otro" es el jefe, o los clientes. "El otro" es la mujer, "el otro" son la minorías, "el otro" es el projimo, "el otro" es el que no comparte algo en un momento determinado. Generalmente "el otro" desde el punto de vista de "la razón" o "el logos" es cualquier persona que no sea varón, blanco e instruido. De todos modos cualquier persona sin darse cuenta ve a la gente distinta como "el otro". Así en un choque de autos los implicados se verán uno al otro como "yo y el otro". Siempre uno tiende a alejar al y alejarse de "el otro", ya que es "una suerte de oponente". Entonces sería importante que todos los que sabemos la existencia de este "silogismo" (otrariedad) tratemos de acordarnos siempre que: "Yo soy el otro del otro". Y además debemos tratar de que la gente que no se detuvo a pensar nunca sobre esto lo haga. Todos somos "el otro", y todos somos "yo", en esta puntualidad todos tenemos algo en común, no caigamos en prejuicios.

Me robaron

Hace poco agregue los derechos de autor al blog. Hoy, miranto el statcounter encontre lo siguiente:
No me molesta que usen lo que escribo. Me gratifica porque demuestra que es leible, pero me rompe las bolas que no pongan la fuente. Lo lee gente que piensa que fue escrito por el imbecil que me lo robo, eso es poco ético. Si posteas tenes que saber lo feo que es que te roben. En fin, lo bueno es que algo de lo que escribi trascendió más alla de este blog mediocre.

Actualizo:
http://www.elforro.com/humor/109056-tipos-de-mina-boliche.html
http://nataliaparedesruiz.blogspot.com/2008/07/mujeres.html
http://www.elbrollo.com/chistes-y-cosas-c-micas/90466-tipos-de-mujeres-en-una-disco-jeje.html

Reflexión de Voltaire

Cuando un diplomatico dice "sí", quiere decir "quiza";
cuando dice "quiza", quiere decir "no";
y cuando dice "no", no es un diplomatico.
Cuando una dama dice "no", quiere decir "quiza";
cuando dice "quiza", quiere decir "si";
y cuando dice "si", no es una dama.

Voltaire

Donde tocar

Estaba desnuda. Estaba desnuda y acostada. Sus pechos eran aplastados por su propio peso y también, ocasionalmente, por la presión de él. Estaba mojada, él era el causante de su humedad. Tenía calor, sudaba. Él recorría todo su cuerpo, y en ocasiones la presionaba con fuerza, aplastando más sus pechos contra su lecho. Él la tocaba sin vergüenza, aunque eran desconocidos. No importaba, él era fornido y sensual, aunque un poco bruzco en ocasiones. Sabía exactamente qué hacer, dónde tocar. Ella se preguntaba cuantas habrían estado en la misma situación, en el mismo lecho y disfrutando lo mismo que ella. No le importaba demasiado, en ese momento sólo eran dos, el mundo no importaba. Él seguía, no acababa, parecía que había nacido para eso, más aun, parecía una máquina, era perfecto. Entonces se dio cuenta. Eso no iba a durar para siempre, se estaba por acabar de un momento a otro. Sólo habia pagado 1 sesión de media hora. Decidió que a la salida iba a pedir otra sesión de masajes. Él estaba a punto de terminar su trabajo. Esa contractura le había producido más placer que su marido en años.