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El cuidador

El cuidador

Ese era el día. A Julián no le gustaba trabajar, no por que fuera haragán; era una cuestión ideológica. No quería tener que vender su fuerza de trabajo porque eso era una imposición externa. O así se pensaba él. Llegó a la casa del viejo Carlo con los dos empleados del geriátrico. El viejo estaba mirando el tiempo pasar, sentado en el banco de su vereda.
-Hola- saludó Julián sonriendo.
-Buenas- respondió alegre el viejo (o eso pareció).
-Lo van a llevar al geriátrico, Don Carlo- dijo Julián manteniendo la sonrisa y el viejo asintió casi contento. Luego agregó -Se va a quedar solo, como usted quería- y el viejo volvió a asentir alegremente. -Ya está- les dijo a los empleados del geriátrico y le indicó con unas señas a Carlo que se tenía que ir con los empleados.
El viejo no se incorporó inmediatamente y se incómodo cuando trataron de ayudarlo a incorporarse. Finalmente lograron subirlo al vehículo y se fueron. Ya estaba hecho. Todo había salido bien. Lo único que le molestaba a Julián era que sus amigos pensaran que todo lo que él obtenía era por una suerte excesivamente complacente. Él se esforzaba, incluso más que sus amigos, pero sobre todo, él era brillante, perceptivo, sistemático, astuto, incluso oportunista (sin matiz peyorativo).
Había aprovechado cada minuto cuidando al viejo Carlo para conocerlo. Había prestado suma atención a cada uno de sus pequeños rituales cotidianos. Se le ocurrió la idea cuando vio que algunas tardes se sentaba en la vereda sin sus audifonos, totalmente abstraido. Decidió ponerlo en práctica cuando, después de mucha observación de campo, concluyó que podría predecir sus gestos: bastaba con hablarle sonriendo para que el viejo asintiera alegremente, aun sin entender ni una palabra de lo que se le decía.
Luego solo hizo falta insinuar, como al pasar, sutilmente, casi sin querer, lo huraño que se había vuelto el viejo Carlo últimamente.

La llave

-Hora de tomar mates. Pero mates solos no. Algo para comer también. Bizcochos supongo. Antes de salir chequeo: en este bolsillo el teléfono, en este la plata y en este... la llave no está. Menos mal que me "tantié" antes de salir ¿Qué hice mis llaves? Cuando las saco del llavero, las pongo en mi bolsillo y de ahí a la cerradura, salvo circunstancias extraordinarias no va más allá de esos tres lugares. Si estoy acá adentro quiere decir que las use para entrar. Entonces las llaves tienen que estar adentro ¿Qué hice cuando llegué? Creo que fui al baño ¿Habré llevado la llave? No me acuerdo ¿Habré ido al baño ni bien llegue? Lo cotidiano es casi irrecordable. Por otro lado, los recuerdos suelen no ser más vividos que algunos sueños ¿Por qué habrían de ser más reales? ¿Cómo esas borrosas ideas en forma de imágenes en mi cabeza pueden corresponderse unívocamente con lo que alguna vez fue la realidad? Y si las cosas que recuerdo pueden no corresponder a la realidad ¿Cómo creer que las cosas que no recuerdo existen? Y yo soy lo que soy por lo que creo recordar. Solo puedo ser ahora, y ahora soy así porque creo que ciertas cosas me pasaron y me hacen actuar así ¿Y si nada de eso fue? ¿Y si yo soy antes de recordar e invento los recuerdos como consecuencia de ser así? ¿Si los recuerdos fueran consecuencia de mi "yo" y este fuera totalmente trascendental e instantáneo y generara los recuerdos para autojustificarse?
Los recuerdos se pueden generar artificialmente. No hace falta que algo haya sucedido para que sea recordado. Algunas veces creé recuerdos, o los recuperé, o los recordé al ver fotos viejas o escuchar anécdotas- ¿Por qué algún recuerdo debe tener alguna remota relación con la realidad? Uno creería que es como es por las cosas que le pasaron. Imposible. La única cicatriz psíquica queda en forma de recuerdo. No somos como somos por las cosas que nos pasaron, a los sumo por las cosas que recordamos que nos pasaron, más aún, por las cosas que creemos recordar que nos pasaron ¿Y si creemos recordar cosas que nos pasaron para autojustificar nuestras forma de ser? Solo soy ahora, y ahora soy así, y para ser así tendría que creer que recuerdo estas cosas que me pasaron. Ser, entonces, es crear y creer ciertos recuerdos. No. Las cosas son y no creen recordar ¿Y la gente con amnesia? Es lo mismo que la gente sin amnesia, solo que necesita crear menos recuerdos, con recordar que se tiene amnesia se tapan varios huecos. Tal vez no.
Estas ideas necesitan más reflexión. Las tendría que charlar con alguien o ponerlas en escrito. Le mando un mensaje al Oso para tomar unas birras y charlarlo. Acá estaban las llaves ¿Qué harían en el bolsillo del teléfono? ¡Qué hambruna! La pregunta ahora es: ¿salados o dulces? Y la respuesta es demasiado obvia.

El paco del pueblo

-Digame señora cómo anoto a su hijo
-Jesu'
-¡Qué nombre más lindo! Como El Nazareno
-No, no. Lo elegi por el de la biblia.
-Claro, claro. Quiere que sea como Él...
-Sí, sí. Le van a clavar un facazo en el costado y va a seguir vivo.

Amigazo

Sí amigazo, te cuento que paso.
Hace un par de días o semanas atrás encontraste a tu pareja a la que apreciabas demasiado con otro. Vos te irritaste un poco pero intentaste perdonarla. Ella no te dejó y te dejó. Solo y destruido te deprimiste demasiado. Empezaste a tirar todo lo que te recordaba a ella.
Justo yo pasaba por ahí, te vi mal, entonces me puse los anteojos. Un chiste, para romper el hielo. Estabas acarreando cosas furioso. Te pregunte que pasaba y me respondiste con una crítica general hacia las mujeres. Enseguida me di cuenta de todo. Te invite un trago. Charlamos largo y tendido, nos caímos bien, teníamos muchas cosas en común: por ejemplo vos trabajabas en una de las fabricas que pertenecen a la empresa que yo represento como abogado. Me contaste que lo que te había pasado no te deja pensar bien y que no te podías concentrar ni siquiera en el trabajo, al que amabas y era lo único que te mantenía cuerdo, en una pieza y con fuerzas para seguir viviendo. Te recomendé que te tomes licencia ya que la empresa a la que pertenece la fábrica en la que trabajabas y a la que yo represento como abogado son muy permisivos y tratan muy bien a todos los empleados, les pagan bien y los cuidan. Vos dijiste que si no ibas a trabajar te ibas a volver loco.
Justo llegaron al bar unas "amigas" mías y vos te fuiste con una para desahogarte. Sin embargo no pudiste sacar de tu cabeza a la que te engañó, defraudó, lastimó y te hizo muchas otras cosas malas. Además no me hiciste caso y fuiste a trabajar, siendo la empresa tan permisiva y preocupada por sus empleados. Y como tenías la cabeza en otro lado y tuviste un accidente hace 4 días por tu culpa. No podés ir a trabajar teniendo la cabeza en otro lado. Podrías haber lastimado a alguien. Tuviste muchísima suerte. Te envidió. Te golpeaste la cabeza muy fuerte y recién recuperaste la conciencia. Menos mal que la empresa a la que represento hace las cosas bien y se preocupa por los empleados, de otro modo habrías perdido el otro brazo también. Los doctores dijeron que no te lo podían volver a unir, pero hay unas prótesis estéticas hermosas. Si este hospital se preocupara tanto por los pacientes como la empresa por los trabajadores te habrían puesto el brazo del hombre biónico. Fíjate lo bueno que son los de la empresa que ni siquiera te van a denunciar por negligencia así renuncias honradamente y te van a dar indemnización por el tiempo que trabajaste. Si no fuera porque tenés la cabeza en cualquier lado le habrías salido muy caro a la empresa a la que represento. Hasta la vista amigazo. Que te mejores.

Extenuado

Me voy a dormir, esto está muy aburrido, me estoy durmiendo ... bueno, un último intento, por ahí encuentro a la negrita en el bar y le echo uno ... estoy cansado, tengo ganas de seguir tomando, no tengo ganas de caminar, encima refrescó y encima el bar queda lejos ... me estoy durmiendo mientras camino, por ahí si camino dormido llego más rápido ... ¿qué querrán estos negros? falta que tenga bardo ahora, no tengo ganas de esforzarme, quieren bardo ¿cómo se van a enojar porque les ofrezco fumar un fasito? ya fue, les digo que les pago una birra en el bar y después veo ... al fin en el bar, me estoy meando ... ¡ay! que relajo mear, tengo sed ¿qué habrán hecho estos negros? ... ¡qué buena que está la birra! ¿dónde estás negrita? ... esta negra no está acá ... ¡qué bonita esta niña! ¿pa qué quiero a la negra esa con la mina esta? ... ¿por qué te haces la dura, si vas a terminar aflojando? ... Estuve con mejores minas que vos ¿quién te crees que sos fiera de cara? voy a seguir hasta convencerte, es al pedo que te hagas la dura ... se me termino la birra, tengo sueño, me voy a dormir ... ahora hace más frio, quiero llegar a mi casa, me camino arrastrando sin saber para dónde ... ¡lo que me faltaba! estos dos negros jodiendo de nuevo ... a ver negro idiota ¿cómo te voy a pagar la birra si desaparecieron? los voy a tener que poner, si, al que está a mi izquierda lo duermo de una en la jeta y de toque le salto encima al otro y lo muelo a palos, si, ya fue, comela rica ¿no? ¿y a vos te gusta recibir también? ¿querían que les pague una birra? ahora cobren ja ja ¿cómo te va a ayudar tu amigo si con el bollo que se comió no puede mantenerse derecho? que feo es que te pateen en el piso patear al tirado no tanto pero trae malos recuerdos ¿por qué me separan? me quisieron robar se lo merecen son negros de mierda una patada más al de la gorrita y ya está ¿por qué no? me quisieron pegar, ya fue, me voy a dormir.

El papel de la historia

-¿Qué cosa que no puedes hacer te gustaría hacer, niño?
-Me gustaría poder volver en el tiempo para ver los grandes acontecimientos de la historia, conocer grandes hombres y aprender de ellos.
-Niño, el pasado no existe, nunca existió más que como imágenes, como lineas, como textos, como palabras, como letras, como signos. El pasado no existe, no se puede volver a él, solo podemos recordarlo como imágenes o conocerlo a través de las descripciones de las imágenes que otros vieron.
-¿Dijo que el pasado no existe?
-Está claro que solo podemos vivir el presente, el futuro es solo un presente potencial y solo en esa potencialidad puede ser vivido. El pasado es un presente que ya dejó de serlo, pero existe porque fue presente, y al caducar su status de presente deja de existir como algo concreto y se convierte en una especie de ex-presente.
-Si el pasado no existiera no habría una palabra para nombrarlo.
-¿Y Dios?
-Señor está confundiendo las cosas. Para la gente que cree en él, Dios es tan real como usted. El pasado es lo que ya fue presente alguna vez y dejo de serlo, el pasado existe, lo acabo de definir.
-¿Notas que no lo defines por una cualidad inherente, sino por oposición al presente?
-Muchas palabras se definen así, de manera apofáctica, y no por eso el referente deja de existir.
-La historia solo existe en su virtud de poder ser contada, en su capacidad de convertirse en signo. El pasado nos llega en forma de historia, como signo. El pasado es signo.
-Su lógica no es muy convincente. Entonces ¿Qué es un signo?
-Eso te lo dejo a ti joven Peirce.
-Porque a usted realmente ya no le queda mucho para dar. Su pasado debe haber sido triste, demasiado olvidable.

Donde tocar

Estaba desnuda. Estaba desnuda y acostada. Sus pechos eran aplastados por su propio peso y también, ocasionalmente, por la presión de él. Estaba mojada, él era el causante de su humedad. Tenía calor, sudaba. Él recorría todo su cuerpo, y en ocasiones la presionaba con fuerza, aplastando más sus pechos contra su lecho. Él la tocaba sin vergüenza, aunque eran desconocidos. No importaba, él era fornido y sensual, aunque un poco bruzco en ocasiones. Sabía exactamente qué hacer, dónde tocar. Ella se preguntaba cuantas habrían estado en la misma situación, en el mismo lecho y disfrutando lo mismo que ella. No le importaba demasiado, en ese momento sólo eran dos, el mundo no importaba. Él seguía, no acababa, parecía que había nacido para eso, más aun, parecía una máquina, era perfecto. Entonces se dio cuenta. Eso no iba a durar para siempre, se estaba por acabar de un momento a otro. Sólo habia pagado 1 sesión de media hora. Decidió que a la salida iba a pedir otra sesión de masajes. Él estaba a punto de terminar su trabajo. Esa contractura le había producido más placer que su marido en años.

La mano (principio)

Era una noche tranquila. Quizás porque llovía. Aun así Esteban no podía conciliar el sueño. Ni siquiera con el adormecedor sonido de la lluvia. Estaba recostado en su cama, pero sin cerrar los ojos. Seguía masticando la derrota y la humillación. La herida en su autoestima era profunda, y quizás nunca sanaría. Cada segundo de esa noche se había grabado a fuego en su memoria. Pero como alguien que recién sufre un trauma, no había terminado de digerir lo sucedido. Ni siquiera comprendía donde o cuando se había equivocado.
Él siempre se describía a si mismo como una persona relativamente exitosa. Solía compararse con otras personas. En especial con un grupo de amigos que tenia desde la infancia. En ese grupo, él se consideraba el más exitoso laboralmente. Siempre le pedían consejos y su palabra valía más que la de los demás. Si bien era uno de los pocos que no había formado una familia, nunca le faltaba una mujer con la cual intimar y sus conquistas amorosas eran tema predilecto de charla con sus amigos. Pero esa noche en particular había sido derrocado de su posición de superioridad. Esa noche se había convertido en uno más. Ahora su palabra no valía más que la de los demás.
Ese día había comenzado como cualquier viernes. Se despertó temprano. Se preparo rutinariamente para ir a trabajar. En el trabajo todo estuvo tranquilo. Lo paso mejor que el resto de la semana porque sabía que era viernes. Esa noche había "mesa", como todos los viernes. Se reunía la vieja banda de amigos a jugar al póquer.
Después del trabajo volvió a su casa, tomo un baño, miro televisión y comió algo. Al acercarse el horario convenido tomo su abrigo. Parecía que iba a llover. Subió a su auto y se dirigió a la casa de Marcelo. Esa noche su esposa e hijos iban a visitar parientes del interior. La semana anterior se había convenido el lugar.
Cuando Esteban llego, la mesa de paño octogonal estaba preparada. Y parecía que la completarían. Generalmente eran 7 pero esa noche apareció Martín. Este había pertenecido a la banda, pero después de terminar su carrera se había ido a Europa, distanciándose por mucho tiempo del grupo. Hacia unas semanas que se había podido contactar con Marcelo, quería volver a ver a sus amigos de la adolescencia. Una reunión como esta era una oportunidad inmejorable.

Eventualmente llegaron los demás. Y efectivamente la mesa estaba completa. A uno de los muchachos -Cristian- se le ocurrió retrasar un poco el comienzo del juego, así poder enterarse de lo que Martín había vivido en los años de distanciamiento. Y como para que nadie dudara ofreció comprar cerveza para todos. La palabra mágica funcionó y obligaron a Cristian a ponerse en campaña inmediatamente. De repente todos estaban deshidratados. Cristian saco su celular y llamo a un delivery. En 15 minutos estaban abastecidos. Pusieron sobre el paño una madera circular, trajeron vasos y algunas golosinas saladas para acompañar la bebida. Cuando todo estuvo preparado Martín comenzó con su relato.
Llegó a Europa conociendo poco y nada, y muy lentamente se acostumbró a las costumbres y al idioma. Paso casi 7 años en Francia, 5 perfeccionándose y 2 trabajando en un cargo jerárquico de la empresa que pagó su perfeccionamiento. Luego lo nombraron socio-accionista, delegó sus responsabilidades, hizo algunos buenos movimientos en la bolsa y algunas buenas inversiones. Esto le permitió tomarse un año libre para conocer el resto de Europa. Luego volvió a su país de origen, se había propuesto recorrerlo por completo.
Todos quedaron muy sorprendidos (hasta Esteban). Cuando lo alabaron él solo dijo que había sido suerte. En ese instante Marcelo considero indicado agregar al relato de Martín algunos detalles de color que este le había comentado muy por arriba. Martín había intimado con al menos dos modelos de ropa interior, una actriz, la amante y secretaria de su jefe y con "miss Francia", entre otras. La reacción general fue eufórica. Todos lo festejaron y brindaron en su nombre. Martín, totalmente sonrojado les dijo (con honesta humildad) que eso había sido en otra época. Ahora vivía con su esposa y su hija recién nacida en la antigua casa de sus padres. Y lamentaba mucho tener que volver a alejarse de la banda en poco tiempo ya que pronto comenzaría a viajar.
Todos estaban maravillados con Martín, ahora Esteban ya no parecía exitoso. Él notó que había sido desplazado por Martín, pero estaba tranquilo, cuando cuando comenzaran los viajes de Martín volvería a ocupar el lugar que le correspondía. La charla continuo amena hasta que se acabo la bebida. Retiraron la madera y prepararon todo para jugar. Esto reconforto a Esteban, él conocía bien el juego de sus amigos, sin lugar a dudas él era el mejor. Se le explico a Martín que la
apuesta mínima era de diez y que jugaban para divertirse, no para ganar dinero.
Comenzó el juego y en la primera mano Martín jugo hasta el final. Comprendió que el juego iba a ser amarrete, nadie apostaba a menos que estuviera seguro de su mano. Desde esa vez solo participo en el juego si su mano era buena. Esteban lo observaba detenidamente. Quería conocer su juego, quería demostrar que era mejor que él. Y aunque las cartas no lo ayudaban logró ganar algunas manos pobres y había notado que cuando tenia una buena mano fruncía casi imperceptiblemente los orificios nasales. Ya lo había descubierto, igual que había descubierto al resto de sus amigos. Era el mejor.
Hubiese ganado muchas manos si las cartas lo hubieran acompañado. Cuando ya faltaban pocos minutos para que terminara el juego, la suerte le sonrío. Levanto una pierna de 9, un As y un 7. Con esa mano iba a tratar de apostar fuerte en la primera oportunidad así quedarse con la "luz", y en el caso de que alguien pagara tenia posibilidad de formar un mejor juego .
El primero en apostar fue Martín. Miro sus cartas totalmente inexpresivo y no aumento el pozo. Esteban era el sexto en apostar, y para cuando llego su turno debía pagar al menos 60 para continuar jugando. Se tomo unos pocos segundos para calcular la cantidad justa. Puso 200 y se tranquilizo al ver los gestos de la mayoría. Todos pasaron excepto Martín, que no solo pago, sino que aumento hasta 400. Esteban tenía una buena mano y Martín no había fruncido sus fosas nasales, así que pago. Cambio dos cartas para tener el doble de posibilidades de sacar póquer. Martín solo cambio 1 carta. Esteban se concentro en Martín, no miro sus cartas para no despegarle la mirada. Martín puso las cinco cartas con la cara hacia abajo y las amontono de tal manera que al levantarlas solo viera la primera, y que la carta que había pedido sea la ultima en verse. Corrió una a una las cartas con el objetivo de aumentar el suspenso y en el preciso momento en que vio su ultima carta su nariz se frunció.

La mano (continuación)

Martín apostó 200 más. Esteban levanto su juego, miró todas sus cartas y seguía teniendo solo un trio. Nada que hacer contra la mano de Martín. Solo había una forma de salir bien parado de su situación. Esteban descubrió sus cartas y dijo que solamente estaba corriendo al resto para llevarse la luz. Agrego que la suerte no lo había acompañado en toda la noche, hasta cuando trataba de asustar los otros jugadores sacaban juegos impresionantes. Martín (sin animo de ofender) dijo que el siempre había pensado que el póquer no era un juego de suerte. Que importaban más los gestos que las cartas. Diciendo esto mostró su mano, no tenia ni siquiera un par. Todos (excepto Esteban) rieron e hicieron varios comentarios como "corrieron al corredor" o "cazador cazado". Cuando Esteban vio las cartas de Martín hizo un gesto tal, que todos se callaron por unos segundos. La mandíbula se le aflojo, se le abrió completamente y se le torció levemente hacia la izquierda. Las pupilas se le dilataron, se le arrugo la cara. Parecía que había visto un espectro. Al ver su gesto todos reaccionaron eufóricamente y comentaron que esa noche iba a ser recordada eternamente. Martín trató de consolar a Esteban diciendo que solo había ganado porque no le importaba perder el dinero que conseguía tan fácilmente. Esteban se levantó con la vista perdida. Su imágen se había derrumbado. Se fue sin decir una palabra y sin saludar a nadie. Subió a su auto y manejo como un autómata hasta su casa. Fue derecho a su cama y se recostó.

Estuvo varias horas recordando lo que había sucedido, cada mínimo detalle le parecía de suma importancia. El tiempo parecía no transcurrir. Después de eternas horas de meditación decidió lo que haría.
Se vistió y tomó su chaqueta para la lluvia y un par de guantes. Llovía torrencialmente. Subió a su auto y condujo. Detuvo el auto unas cuadras antes de su objetivo. Tomo un bulto envuelto en un trapo que estaba en la guantera y lo guardo en su abrigo.
Unos minutos después Martín se despertaba. Algo perturbaba su sueño. Era el insistente sonido del timbre. Algo andaba mal. Nadie iría a su casa a esas horas de la madrugada, y lloviendo como llovía, a menos de que fuera una urgencia. Se vistió inmediatamente y se dirigió a la puerta. Miró por la mirilla con desconfianza. Se extraño mucho al ver del otro lado de la puerta a Esteban totalmente perturbado. Abrió el cerrojo y luego la puerta lo mas rápido que pudo.
-¡Cuánto Tardaste! El frió me hiela los huesos - dijo Esteban.
-Lo siento, ¿Qué paso?, ¿Por qué viniste? - preguntó Martín.
-No podía dormir. Realmente acabaste con mi vida en esa mano de póquer, y vengo a devolverte el "favor"- dijo Esteban mientras retiraba el bulto de su abrigo.
Dejo caer el trapo que lo cubría. Martín al verse reflejado en el caño de acero pulido de un revolver que le apuntaba se paralizó totalmente. Un escalofrío le recorrió la espina; fue perdiendo el color hasta quedar casi blanco; se le desencajo la mandíbula de manera similar al gesto de Esteban unas horas antes. Recordó algunos de los momentos de su vida. Pero fue interrumpido por una carcajada atroz, casi desgarradora de Esteban. Martín se recupero y exclamo:
-¡Guarda eso! casi me matas del susto. Pensé que me ibas a matar.
Esteban dejo de reírse y le dijo:
-Ese gesto es muy gracioso. Ahora entiendo porque todos se rieron cuando yo vi tus cartas. Y sí, te vine a matar, y no del susto. Disparo una vez y se fue caminando. Martín cayó al suelo. Su mujer escuchó el disparo. Se vistió y fue a ver. Ya estaba muerto.

El Reencuentro

Aun faltaban un par de horas para que amanezca, y la oscuridad era impenetrable, pero Marcelo lo sospechaba. Estaba casi seguro, unos meses atrás no habría tenido ninguna duda. Pero ese día tenía varias. Y la que más le afectaba en ese momento podía ser resuelta inmediatamente. Y sin más demorarse se arriesgo.
-Cri...Cristian- dijo entrecortado, casi tartamudeando
-Marce...lo!!! tan... tanto tiempo- respondió Cristian tartamudeando de una forma muy similar a la de Marcelo
-¿Qué... pa...paso que no... venias?- y sus palabras fueron casi interrumidas por su propio suspiro. Casi un estertor.
-Tu...ve una... mala ra...racha- tartamudeo Cristian mientras jadeaba un poco más agitado de lo normal.
-Yo pen...sa...saba que ...habías en...contrado un ...mejor lu...gar
-N...No!!! Eso... es im...posible ...el lugar... es tan bu...bueno...que tendria...mos que ...cobrar... entra...da- Ahora jadeaba un poco más agitado
-Ca...llate que... al...algui...en va a ... escuchar!!!-Sus suspiros parecían los últimos
-Y... ¿có...mo anda ...tu no...via?
-Nos... pe...leamos ha...ce dos...días.¿Y... la ...tuya?
-Ahí...anda, vos... sa...bes co...como es, finde...por...medio...te...ngo donde... poner...la- Seguía agitándose, pero no le preocupaba el agónico estado de su amigo, ya habían pasado por situaciones similares y las superaron sastifactoriamente.
-Si..., te en...tien...do-¿Y... que on...da con la... nueva?
-Nada ...im...portante... para pa...sar el rato... nada más...
-¡¿¡¿Cómo que para pasar el rato nada más?!?!- dijo una voz fémina que provenía de las cercanías de Marcelo-¡vos me dijiste que me amabas y que te habías peleado con tu novia por mi!
-Tranquilizate histérica.¿Vos te crees que si te amara de verdad te hubiera traído a un terreno baldío para que me tires la goma? Y yo te diria que termines el trabajo si no querés volverte a tu casa caminado negra de mierda- dijo Marcelo entre carcajadas
-¡¡¡Cristian vos también me dijiste que me amabas!!!¿Vos también mentiste?- dijo otra vos femenina, que provenía de las cercanias de Cristian
-No mi amor, tranquilizate- dijo Cristian- Ahora callaté y seguí chupando que no tengo todo el día.

Triste la vida del estudiante

Querida mama:

Tenias razón, la vida del estudiante es bastante dura. Te pido perdón por no haberte creído cuando me lo dijiste. Pero no te preocupes por mi, porque me siento mal si soy una preocupación para vos.
Igual esto no esta tan feo. El martes casi me puedo dar un gusto. Imaginate que me sobra tiempo como para escribir una carta. Además si miras a los cartoneros de das cuenta de que no estoy peor q ellos. Es más, casi no paso hambre. Y la plata que me mandan casi me alcanza para pagar los impuestos. Y no te creas q son tantos los kilómetros que camino todos los días, aunque llueva a cantaros. Tampoco son tantas las hora que estudio (porque el día no tiene más de 24 horas....)
Por lo menos ya casi cocino algo comestible y no me corto tanto con los cuchillos cuando los lavo (debe ser por los cayos que se me hicieron). El Jueves cuando lave la ropa nada más se me destiñeron dos remeras.
Pero se que hay que pagar un precio por ser alguien en la vida. Ya estoy empezando a pensar que me conviene conseguir un trabajo así me alcanza la plata para sobrevivir. Te dejo porque tengo que ponerme a estudiar de nuevo.

Besos
Suerte
Tu hijo, el estudiante
P.D.: Cuando tenga un segundo libre te vuelvo a escribir. Y se q las cosas van a mejorar (porque no pueden ser peores)


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Querido José:

Por la carta que me escribiste parece que mi vieja te mostró la carta que le mande. Espero convencerte para que vengas a estudiar con esta carta. A mamá le exagere apenas las cosas
Este fue mi lunes: Me desperté temprano, fui a cursar. Me acosté a dormir. Cuando me desperté faltaban nada mas que 5 minutos para volver a mi departamento y el profesor seguía rompiendo las bolas. Me tome un tacho hasta mi casa. Pedí 2 hamburguesas a la rotería. Me acosté. Me desperté a las 5 porque llegaron los chicos. Compramos unas cervezas y armamos una picada. Me acosté a las 4. Me fueme 1 atado de 20. Y no sabes lo fácil que es conseguir la "maría" por acá. Te paras en el balcón y gritas "¡Quiero "porro"!" y aparecen dealers de todos lados.
Bueno, el martes, el miércoles y casi todos los días hago lo mismo que el lunes. El sabado a la noche me tome 2 cervezas y media botella de escoces (todo el nivel) mientras apostaba la plata para pagar el gas al póquer (dejamos por un tiempo el truco). Después de eso huimos a un bar. Cuando iba al baño me cruce con Martín. Hacia 3 días que no lo veía. Lo salude tan eufóricamente que una chica me volcó todo su trago encima. Tuvimos una acalorada discusión en la que yo me remitía a la profesión de su madre y a los genitales de su hermana. 17 minutos después salia del bar del brazo de la misma chica. 14 minutos después compraba forros en el quiosco de al lado de mi departamento. 42 minutos después me fumaba un cigarro, totalmente desnudo, acostado en mi cama, mientras la chica del bar se preparaba para limpiar mi ropa, mis platos y los pisos.
Suerte
Tu amigo, el estudiante
P.D.: Esto es cierto, pero si queres no vengas a """estudiar""", el que se lo pierde sos vos

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Mi querido hijo, el estudiante:

No quiero q te sientas mal, así que no me voy a preocupar más por vos.

besos
Suerte (ahora si la vas a necesitar)
Tu madre, la ex boluda

P.D.: Cuando le escribiste la carta a tu amigo José pusiste mal el remitente. La mandaste a nuestra casa. Pensando q era para mi la abrí. No te preocupes, como leí que era para José se la di a el, ni bien termine de leerla. Leerla TODA

El que parte y reparte...

-Que lindo que esta el día- pensaba en voz alta Adán. No podía imaginar otro tipo de vida. Sus únicas preocupaciones eran los histeriqueos de Eva y... bueno, eso nada mas. Se pasaba el día disfrutando de la naturaleza y de Eva. Cuando se aburría escuchaba las cosas que ella decía, no importaba el momento siempre tenia algo que decir. Algunas noches se echaba en el césped mirando hacia el firmamento y pensaba que hacer al día siguiente y cosas como esas, nunca quedaba conforme con sus conclusiones. Nunca lo haría.

El día 3745 (todavía no había nacido Jesús, el calendario era un poco diferentes), un martes, se corrió el rumor de que Dios iba a repartir habilidades especiales a sus creaciones, a todos los seres vivos que fueran a pedirle. Solamente iba a estar disponible durante los primeros 2 días del mes 311 contando desde la creación. -Bueno, algo distinto, como para romper la rutina, si no estoy ocupado voy- pensó Adán. Cuando llego el día indicado Eva quería ir a mover unas piedras, Adán no pudo librarse de la responsabilidad de satisfacerla. Cuando termino de mover las piedras a ella no le gusto como habían quedado, entonces tubo que volverlas a su lugar. Cansado como un perro que movió un montón de piedras de lugar sin sentido, se acostó a dormir. Cuando se despertó se acordó de que se olvidaba algo. El día anterior no había podido ir a que le den una habilidad, pero todavía estaba a tiempo. Partió hacia el lugar convenido. Durante el trayecto pensaba que pedir. Al final de pensar mucho decidió pedir buena memoria para que nunca se vuelva a olvidar como le había pasado esa misma mañana.

Cuando ya estaba cerca vio a Dios junto a una mesita que "charlaba" con un elefante. Cuando hubo terminado con el elefante llamo a Adán.

-Bueno Adán ¿qué quieres?- Pregunto Dios

-Buena memoria-respondió Adán

-Llegaste tarde, se la acabo de dar al elefante. Pobre, se atranco en la zanja esa, ¿viste que no puede saltar?

-No, ni me importa, ¿que te parece si me das mucha agilidad?

-No, ya se la di al gato

-Bueno, ¿que tal visión nocturna?

-No, también se la di al gato

-Bueno, quiero astucia

-El gato

-Algo para cazar. Ya se, filosas garras retráctiles

-Gato

-¿Que carajo le pasa al gato ese bardero?¿Por que tiene tantas cosas?

-Estaba cerca cuando vine a repartir estas cosas, entonces le di varias

-Gato turro.Quiero tener mucha suerte

-No, se la di al cerdo. Tiene orgasmos de 30 minutos y es feliz con cualquier basura

-Tendría que haber llegado antes. Quiero vivir mucho

-No, la longevidad se la di a la tortuga, y al gato 9 vidas

-Mucha fuerza quiero entonces

-Se la di al oso

-Quiero amar, quiero que mis sentimientos me completen. Dame sentimientos muy desarrollados

-Se los di al orangután

-Quiero aprovechar todas las oportunidades que tengo, quiero ser oportunista

-Tarde, se la di al buitre

-Ya me canse ¿Que me recomendas?-pregunto a Dios como si fuera un mozo de restaurante

-¿Que te parece el lenguaje? Desarrolla el razonamiento y te permite almacenarr información. Con un poco de tiempo vas a poder imitar las habilidades de otros animales. Y de yapa te doy la curiosidad.

-Bueno, basta de charlatanería, me convenciste. Algo es mejor que nada. Ahora me queda una duda ¿Por qué pidió eso el mandril?

Sin tiempo ni para quejarme que no tengo tiempo

MI TRABAJO


Estoy harto de mi trabajo. Yo se que tendría que estar agradecido por tener un trabajo digno y honrado, por el cual me pagan suficiente para mantener a mi familia y darme algunos gustos. Pero estoy cualquier cosa menos agradecido con el forro que me consiguió este trabajo. Hubiera preferido seguir clavando remaches negros durante 12 horas al día. Si, me pagan el doble y trabajo 8 horas menos, pero mi trabajo es horrible. Solo se compara con la persona que limpia la porquería de los hipopótamos en el zoológico, o con la que lava a mano las sabanas de los telos (si es que las lavan).
Si, así de malo es, aunque parezca exagerado. Trabajo durante las peores horas de la noche. Si, en el momento en que todos los locos salen a hacer locuras, y los malechores a hacer maldades. Para empeorar las cosas lo patrones quieren que vaya a trabajar a las zonas mas conflictivas de la ciudad. Es obvio que me odian. Pero yo no soy suicida, así que trato de ir siempre a trabajar a los lugares más tranquilos, donde nunca pasa nada. No crean que por eso mi trabajo es mejor. Mientras usted está durmiendo, yo estoy tratando de mantenerme despierto.
Además, por una extraña razón, la gente cree que le debo algo a la comunidad. Por favor, dejen de pensar que estoy haciendo servicio comunitario. No entiendo porque cada vez que alguien tiene un problema me llama para que se lo resuelva. ¿Por que piensan que estoy para servirles? Si escuchan ruidos raros no me tienen que llamar a mi. Si se le escapo el gato tampoco me tienen que llamar. Ni cuando la abuela se cayó en las escaleras. Ni cuando su señora esta por parir. Ni cuando le robaron la casa. Ni cuando la violaron, ¡¡¡que andaba haciendo en la calle que se quemo el foco!!!! No, nada más me tiene que llamar si su café y/o bizcochos (también puede ser pastel) están tan ricos que me quiere convidar.
Entendieron vecinos del barrio, no soy un super héroe, no tengo super poderes. Dejen de esperar que yo les resuelva sus problemas por arte de magia, enfrentenlos!!!. Nada más soy un policía que vigila, ¡Solamente tengo q vigilar! Ese es mi trabajo